martes, 15 de marzo de 2016

Cómo hacer una mudanza sin morir en el intento

Viviendo de alquiler, he de confesar que nos divierte muchísimo la idea de cambiar de casa y de aires cada vez que se tercia (aunque claro está que las distintas etapas, circunstancias y obligaciones han tenido mucho que ver con estos cambios) Finalmente la práctica ha dejado de ser un estrés para terminar convirtiéndose en una diversión y posibilidad de reinvención, aunque lo cierto es que ha costado cogerle el tranquillo a esto de mudarse, no te voy a decir que no ;)

De modo que hoy, aprovechando la medianamente rodada experiencia en estos menesteres, quiero compartir contigo unos cuantos consejos que estoy segura te ayudarán a hacer una mudanza afrontando la laboriosa tarea de forma organizada, sufriendo el mínimo estrés posible y disfrutando del cambio de aires por el camino. ¡Toma buena nota que comenzamos!




Analiza lo que vas a cambiar de casa y haz limpieza

No exagero cuando te digo que da rabia de la buena liar la monumental en una mudanza para que termines sacando de cajas cosas que ni sabías que tenías, ni tienes intención de utilizar. Termina convirtiéndose en una laboriosa actividad y empaquetar, cargar, transportar y volver a desempaquetar enseres inservibles es algo mosqueante. 


Analiza todo aquello que te llevas contigo y prescinde de aquello que te ocupa un lugar precioso tanto en las cajas como en tu nueva casa. Hacer una mudanza puede ser el momento perfecto para despedirte de todo aquello que te ha acompañado hasta ahora sin saber muy bien por qué.


Hazte con un buen montón de cajas de cartón

Claro que puedes comprarlas pero yo te aconsejo que visites algún negocio de confianza o de la propia zona. Ellos reciben mercancía en cajas de las que se deshacen posteriormente y que a ti te vendrán como anillo al dedo. Que te las guarden te supondrá un ahorro y si en el último momento te falta alguna, siempre estarás a tiempo de comprarla. Eso sí, si te doy mi humilde opinión, te animaría a que los tamaños no fuesen excesivamente grandes ya que una vez llenas, o van a pesar mucho o por sus dimensiones van a resultar incómodas de transportar. Tampoco será mala idea que recopiles periódicos o papel de burbuja para embalar objetos frágiles.


No te marees, embala por categorías

Clasificar por contenido puede ser una opción. Otra buena idea será hacerlo pensando en todo aquello que va destinado a una misma habitación. En cualquier caso no te recomiendo que llenes cajas a la ligera, el tiempo que ahorrarás en esta práctica lo perderás al intentar poner algo de orden en la nueva casa.


No olvides etiquetarlo todo

Especifica bien claro y visible lo que contiene cada caja. No lo hagas "al tuntún" y de cualquier manera, ya que hacerlo bien claro y visible agilizará muy mucho la rápida identificación de todo. Tanto si decides hacer cartelitos como si escribes directamente en los embalajes, hazlo siempre sobre los laterales, nunca en la parte superior de la caja. Piensa que en condiciones normales, lo habitual será apilar todo al llegar al nuevo destino, y si escribes en la parte superior de las cajas no conseguirás identificar nada a golpe de vista. Si además tienes claro a qué estancia irá destinada cada caja, será buena idea que lo reflejes en la caja para colocarla en dicha estancia nada más efectuar la descarga.


Un kit de supervivencia será una genial idea

Después de todo el trabajo, necesitarás encontrarte medio comod@ al llegar a tu nuevo hogar, y desde luego que el colchón te reciba sin las sábanas o la ducha sin toalla no será muy confortable que digamos. Prepárate un kit de supervivencia pensando en facilitarte los movimientos para pasar la primera noche y amanecer al día siguiente de forma medio decente. Una bolsa de aseo con tus accesorios de primera necesidad, un par de toallas para la ducha, unas sábanas para descansar cómodamente la primera noche y quizá el cargador del teléfono, que luego nos ponemos muy nerviosit@s cuando no hay forma de dar con él entre tanta caja ;) 


Ojito con el transporte

A la hora de llevar a cabo el transporte, muchos son los detalles que habrás de plantearte y tener muy en cuenta. ¿De cuánto tiempo dispones para realizar el traslado? ¿Cuánta gente crees que podrá echarte una mano? ¿Tienes muebles de envergadura que has de desmontar, transportar, introducir en la nueva vivienda y volver a montar? ¿Cuentas con un medio de transporte acorde a las necesidades de las circunstancias? ¿En qué piso del edificio se encuentra tu nueva casa? ¿Cuáles son las condiciones de acceso? Factores todos ellos que tendrás que pararte a analizar si quieres evitar sorpresas y ganar en tiempo y disgustos de última hora. 


Si las condiciones resultan adversas en alguno de estos sentidos y necesitas contar con una empresa de mudanzas especializada, te recomiendo que analices muy bien la oferta para asegurarte una buena relación servicio/precio e intentar obtener un presupuesto ajustado a tus necesidades y evitar posibles sobresaltos a la hora de efectuar el pago. Empresas como Zaask te ayudarán a buscar y comparar precios atendiendo a la oferta disponible y zona geográfica en que te encuentres ;)


Está claro que hacer una mudanza es tarea que requiere dedicación y tiempo por nuestra parte, pero te aseguro que de organizarte y seguir estos consejos, pasarás de realizar una mudanza estresante a una laboriosa y de la que consigas disfrutar por el camino.

¿Y tú, estás pensando en mudarte?

¡Que tengas una estupenda semana!

Dori c.G.

4 comentarios:

  1. A mi me pasa como a ti, me he cambiado unas cuantas veces de casa y nos lo pasamos genial haciendo mudanzas, ahora mismo buscamos casa y ya vamos haciendo limpieza para no llevar tanto lastre, siempre viene bien quitarse cosillas de encima!
    Geniales consejos!!
    Muchos besos!
    Muchos besos!

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    1. Jeje! Es como otra oportunidad de reinventarte! Otro escenario, un nuevo lienzo en blanco al que comenzar a dar forma! Suerte con la búsqueda Verónica! Un besazo! ;)

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  2. ay las mudanzas, no me hables que aún tengo un montón de cajas por sacar y es que a mí me cuesta mucho deshacerme de según qué y así voy con ello arrastrando jajajaja Besos!

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    1. Jajaja! Por qué será que hay cosas que pese a no utilizar nos cuesta horrores deshacernos de ellas?? La nostalgia nos puede, ya lo creo que si!! :) Un besazo Alicia! ;)

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